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Mi nombre es Sandra Ximena Vega Guaneme, docente
del Colegio Integrado Villa del Pilar, tengo a mi cargo el grado 2º de
primaria.
Mi sentir con respecto al programa es de completa satisfacción, considero
sumamente importante la pertinencia de este tipo de programas dentro de la
escuela, ya que el aprendizaje de competencias en lectura y escritura deben
ser fomentadas desde la temprana edad, en la escuela.
El programa de “Palabrario”, me ha brindado muchas herramientas pedagógicas
para el aprendizaje significativo de mis niños, en muchas áreas, ya que las
competencias en lectura y escritura son pertinentes en cualquier área del
conocimiento. Dichas competencias han fortalecido además, los procesos de
aprendizaje de nuestro modelo de Escuela Activa Urbana, en la utilización de
los diferentes recursos de aprendizaje.
Este proceso de implementación del programa de “Palabrario” en la
institución, me ha parecido un poco complejo, porque somos una institución
inclusiva, pero él ha sido muy significativo para todos los niños.
He podido evidenciar una actitud más propositiva y participativa en los
niños, han mostrado más interés en la lectura aún cuándo algunos, por su
condición, no leen con fluidez, pero han aprendido a disfrutar más de ella.
La implementación de “Mi Diario Palabrario” ha sido muy exitosa, ya que los
niños escriben espontáneamente, dándoles unas herramientas, pero ante todo,
se ha evidenciado que escriben con creatividad e imaginación.
Pienso además, que los docentes de hoy debemos estar prestos a recibir este
tipo de programas que enriquecen nuestra labor.
Para terminar, Agradezco a la Fundación Luker, Alcaldía de Manizales,
Secretaría de Educación Municipal, y demás entidades responsables del
programa, porque gracias a éste, vamos a tener futuros líderes en nuestra
sociedad.
Ximena Vega Guaneme
Colegio Integrado Villa del Pilar
Manizales
2do grado
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Una Experiencia Enriquecedora: enseñando a Leer y Escribir en primero
En este escrito expreso mi experiencia pedagógica trabajando con estudiantes
de grado primero de básica primaria en este año 2007.
Mi labor como docente ha sido un largo recorrido como docente, acompañando y
dirigiendo centenares de niños y niñas, orientando y guiando el aprendizaje
en diferentes grados y con distintos ritmos, explorando en sus habilidades y
destrezas para el aprendizaje de sus procesos de leer, escribir, escuchar y
hablar.
Es la oportunidad para manifestar que mi quehacer diario, me ha permitido
compartir mis conocimientos con estudiantes de primero de primaria hasta el
grado 11, pero también resaltar que mi mejor experiencia y práctica
pedagógica ha sido enseñar a leer y escribir a niños y niñas del primer
grado de primaria.
En esta tarea pedagógica he descubierto que la motivación en los niños con
actividades placenteras es un factor fundamental para estimularlos y lograr
resultados esperados. En el trabajo en el aula se observa su desempeño en el
desarrollo de sus habilidades, para cumplir los logros básicos de la
educación de acuerdo con lo que se espera para este nivel y de acuerdo a los
estándares del MEN que plantean la producción y comprensión de texto en los
primeros años de vida escolar.
En la nueva educación que ahora se ofrece, los estudiantes deben desarrollar
sus habilidades para ser competentes para la interpretación, comprensión,
producción textual oral y escrita, de acuerdo a su desarrollos cognoscitivos
como los propositivos y argumentativos, para que mediante su conocimiento
lingüístico puedan utilizarlo como base con las demás asignaturas de su vida
escolar.
El resultado de ésta experiencia en el aprendizaje de la lectura y la
escritura lograda con los estudiantes, esta en aprovechar las orientaciones
y actividades propuestas en los talleres apoyados con el desarrollo del
proyecto” Palabrario”, de la Fundación Corona y Fundalectura, que me ha
llevado a transformar mi metodología porque ahora leemos todos los días,
hacemos proyectos de aula, los niños escriben y construyen con espontaneidad
mediante estrategias o actividades tales como:
- Lectura y narración de cuentos cortos e interesantes, todos los días
- Escritura partiendo de sus intereses y de las necesidades del
currículo, haciendo una gran frase. Esto es aplicado en todas las áreas.
- Concursos de lectura entre los niños
- Construcción de textos cortos en forma oral y escrita.
- Valoración de su trabajo con felicitaciones aplausos y palabras de
estimulo ante el grupo.
- Juegos con trabalenguas, rondas, juegos, dibujos y cantos.
- Realización de talleres en grupo con cuentos, periódicos, revistas,
desarrollando sopa de letras y crucigramas.
- Evaluaciones por escrito en forma de test sobre lo que aprenden.
Al desarrollar todas estas actividades creativas confirmo que es cierto que
la metodología tradicional para enseñar a leer y escribir, como hacer
planas, transcribir del libro al cuaderno, copiar del tablero memorizando
cosas sin comprender etc, encasilla al estudiante porque lo limitan en su
participación, su creatividad, espontaneidad, en su expresión oral y
escrita; por tal motivo todo docente convencido de su profesión, debe estar
dispuesto y abierto al cambio de actitud, desarrollar estrategias que
conlleven al estudiante a ser competente al usar la lengua para
desenvolverse dentro de la sociedad.
Para finalizar este escrito, siento con satisfacción como los niños este año
aplicando las nuevas formas de trabajar, desarrollan sus capacidades,
abandonando la ignorancia y llegando al saber leer y escribir en forma más
comunicativa, lo hacen en forma agradable, se sienten contentos de hacer
cosas interesantes, Esto permite desarrollar un proceso cualitativo en sus
saberes y conocimientos indispensables en sus primeros años, que son las
bases de su formación y desenvolvimiento mas adelante y por eso estos
logros, me animan para seguir cambiando en la forma de enseñar, aunque se
haga después de tantos años de hacer un trabajado muy tradicional. Es decir
pienso que todos los docentes podemos cambiar.
I.E.D.T.A San Ramón. Sede Bellisca
Docente: Omaira Quevedo. Grado 1º
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POESÍA A LA INCLUSIÓN
SOY UN NIÑO COMO TODOS
Soy un niño como todos
con deseos de aprender
busco y busco entre la gente
quien me pueda comprender
Tengo mis limitaciones
pero eso ya no me impide
conocer y trabajar
para poder retomar
saberes, conocimientos
que me nutran un montón
mi cabeza, mis sentidos
para así yo conocer
el mundo donde yo vivo
y poder desempeñar
algún trabajo y así
el sustento obtener
para poder competir
en el mundo por igual
Viene, viene mucha gente
con deseos de ayudar
a que enfrente yo la vida
como un reto muy genial
y pueda yo demostrar
lo que tengo para dar.
Profesoras de Primaria
Colegio Atanasio Girardot
Manizales
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Crónicas
“La crónica es un género periodístico que está lejos de la noticia pero
muy cerca de la realidad. A veces la noticia y la realidad se juntan de
manera caprichosa y eso hace excepcionales a las buenas crónicas.
“La crónica tiende a sobrevivir al consumo periodístico. Está más cerca de
la memoria colectiva. Su materia prima puede ser la experiencia compartida
por un grupo de vecinos de una calle, un barrio, o la ciudad. Nace del
relato que pudiera hacer un testigo del suceso que ocurrió en la esquina y
que seria olvidado si no existiere el cronista, o de la historia de un
barrio o de alguna costumbre de la ciudad (como la visita al divino niño
Jesús del barrio Veinte de Julio). La crónica no es un reportaje. Su
universo es más general y especulativo. Permite la presencia del periodista
o narrador dentro de su texto, e incluso ciertos lujos estilísticos propios
de la reflexión literaria.
“Para la crónica, a diferencia del reportaje noticioso, no es indispensable
ofrecer datos fidedignos, fecha hora, cifras. Su materia es diferente y sus
objetivos también. Tiene que ver con la materia de la narrativa, con lo
indeleble del oficio literario que garantiza su permanencia. Las crónicas en
general, son más personales y hablan de asuntos más cotidianos“.
Roberto Rubiano Vargas
Prólogo a la antología de crónicas bogotanas “Radiografía del Divino Niño”
Colección libro al viento, Secretaría Distrital de Cultura y Turismo
Enfrentarse a una página en blanco nunca ha sido fácil. Eso es algo que los
maestros y maestras de Palabrario han ido corroborando, pues se han
enfrentado al ejercicio de la escritura y han caído en cuenta que el pedido
que hacen cotidianamente a sus estudiantes requiere de tiempo, organización
mental y emocional y, sobre todo, un enorme deseo de contar cosas.
A lo largo de seis meses, durante la segunda mitad del 2008, maestros y
talleristas se dieron a la tarea de escribir, corregir y reescribir crónicas
sobre lo que les emociona, sobre lo que les preocupa, lo que ven, lo que
sueñan… en fin, sobre sus asuntos más cotidianos y personales –a decir de
Roberto Pubiano- .
Enseguida, una muestra de las crónicas entregadas:
Una personita inquieta
Ckovi Brian Guerrero, de seis años, ingresó al grado transición del colegio
Antonio Nariño del municipio de Mosquera, al tercer día de haber iniciado
las clases, miró hacia el aula de clase y con asombro le dijo a su mama –
Uy! Tantos chinos que hay- la madre lo corrigió y le hizo un gesto de no
aceptación.
Yo lo recibí y fue presentado al grupo, se adapto con mucha facilidad, poco
a poco empezó a demostrar gran inquietud por conocer y aprender diversidad
de temas.
Al pasar el tiempo se interesaba por la lectoescritura asimilando sin
dificultad alguna las diferentes actividades propuestas por palabrario, el
niño inició su proceso de lectoescritura que le permitía enriquecer su
vocabulario, escuchar cuentos, rondas, retahílas, adivinanzas, entre otros.
Esto contribuyo a formar unas bases sólidas sobre las cuales aplicó a otras
áreas del conocimiento; además de mi experiencia personal con los mapas
mentales, se fortaleció el proyecto palabrario.
Ahora el niño es más creativo, participativo, creativo, comunicativo, le
gusta leer en el aula y su entorno como: avisos y letreros; cuando no conoce
una letra pregunta y la asocia con facilidad, en ocasiones ayuda a sus
compañeritos a leer y a descifrar nuevos códigos.
Me sentí muy satisfecha al ver que Ckovi construyo su primer pequeño escrito
con fluidez y coherencia, esto producto de palabrario y mapas mentales.
“cuando un niño o niña es inquieto por la lectoescritura hay que orientarlo
con estrategias impactantes y así se formará, desde los primeros años, un
apasionado por los libros”
Ana Cecilia Bejarano Martínez
Profesora de transición jornada tarde
Colegio Antonio Nariño
Mosquera – Cundinamarca
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Introducción
La elaboración de esta crónica fue de gran importancia, porque como es bien
sabido el problema de la lectoescritura se encuentra inmerso en la mayoría
de los estudiantes, por lo tanto al desarrollar los logros en el grado
primero, observé con gran preocupación que en el curso existen niños que
demuestran poco interés por la lectura y la escritura y sobre todo el alumno
Daniel Baracaldo, a quien con gran dedicación he aplicado varias estrategias
planteadas por el proyecto “palabrario” para contribuir al buen desempeño
del estudiante en cuanto a lectura y escritura se refiere.
El proyecto palabrario ha sido parte fundamental en Daniel, que como está
escrito en la crónica ha influido notablemente.
¿Cómo ayudar a Daniel?
Daniel es un estudiante del grado primero, presenta problemas de
aprendizaje, es hiperactivo y muy agresivo, está repitiendo el grado, fue
prematuro, tiene 8 años y demuestra actitud de un niño de 5, lo cual su edad
mental no concuerda con su edad cronológica.
Daniel vive con el papá, la mamá y una hermana. En ocasiones es rechazado
por algunas personas debido al mal comportamiento. Al comienzo del año no le
gustaba escribir ni leer, solamente dibujaba, un buen día escucho a su
profesora hablar en el salón del proyecto palabrario y recibió el cuaderno
llamándole la atención los dibujos, no le gustó porque es de líneas,
acordamos con los estudiantes leer todos los días 15 minutos, trabajar en el
cuaderno palabrario los días martes y en la carpeta los viernes, ellos ya
están habituados a este horario.
Daniel es la persona que reparte cuadernos y carpetas del palabrario,
pregunta si vamos a trabajar en el proyecto. Últimamente se ha familiarizado
con el palabrario y está en el proceso de la escritura, en lo relacionado
con la lectura, si está algo quedado porque no le interesa mucho, le gusta
interpretar imágenes, elaborar trabajos manuales empleando diferentes
materiales como plastilina, escarcha, temperas, colores, plegados, etc.
También le gusta participar en todas las actividades lúdicas que se realizan
en el colegio. Daniel está asistiendo a orientación psicológica, en donde la
psicóloga tiene conocimiento del proyecto, acordando trabajar en equipo con
la mamá y la familia.
Por lo tanto puedo afirmar que el palabrario si ha influido notablemente en
Daniel porque he observado grandes logros en todas las materias.
Conclusiones
La aplicación del proyecto palabrario de fundalectura, me ha permitido:
1. Que las clases sean más dinámicas y variadas.
2. Motivar a los estudiantes a mejorar la lectura y la escritura.
3. Observar el avance logrado por Daniel, el protagonista de la crónica.
4. Compartir experiencias con mis compañeras del colegio donde laboro y de
otras instituciones.
Claudia Teresa Sarmiento
Grado Primero
Colegio Antonio Nariño
Mosquera
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Crónica
Era el año 2005 cuando en mi llegada a San Ramón y Como todas las grandes
cosas en sus inicios se han presentado inconvenientes y este no puede ser la
excepción, era imaginable que una Institución naciente como esta y como
muchas otras se ven sin agua potable, pero sin imaginarme que este problema
no es particular si no trascendía mas allá y llegaba a la población y que
tampoco cuenta con un buen sistema de agua potable pero sin ir mas allá me
remito a San Ramón.
El agua que es un elemento primordial de la vida y que sin este no existe
vida, en San Ramón se vivía diferente y era por medio de un sistema de carro
tanques que con gran particularidad nos hacia llegar esta, para mi concepto
que el agua que llegaba era para uso de aseo no era potable y por medio del
mismo sistema nos hacían llegar el agua para consumo con la cual se
preparaban el alimento para los estudiantes y profesores pero como todo esto
no funcionaba perfectamente y muy ingeniosamente se tenían otros recursos
para obtener el agua y como si estuviéramos viviendo en otra era, con gran
astucia padres de familia y alumnos trataban de conseguir este gran regalo
de la madre tierra por medio de la lluvia se recolectaba el agua en canecas
para las necesidades de aseo y riego de la institución, pero como nada es
perfecto en los tiempos de sequía y con un sol de trópico nubes y carro
tanques desaparecían y como si fuera una tarea los niños debían traer el
agua de sus casas en sus pequeñas manos.
Como todas las grandes ideas y los grandes proyectos, debe haber alguien, y
para San Ramón darle solución a su problema de agua potable solo basto de
ese toque mágico de una gran mujer y a ella debemos, ese gran logro del
acueducto y ella fue Doris Mora Morales.
Profesora Emma Huérfano
1er Grado
IED Agropecuario San Ramón
Sede San Ramón
Funza – Cundinamarca
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Merceditas
Crónica
Es solo una gran y valiosa experiencia docente lo que quiero compartir con
quien la lea, pues es de esas vivencias que dejan una huella increíble en la
vida personal, profesional y porqué no, en la vida como mujer y tal vez,
sobre todo como mamá.
Su nombre era Mercedes era porque no sé si aún exista físicamente la maestra
protagonista de esta crónica... en verdad, “Merceditas” así decían todos en
el colegio. No sé si por la antigüedad en la institución o por edad -un
tanto mayor por cierto-, o en definitiva por las 2 razones.
Era una docente que como la gran mayoría, mientras estuvo al frente de su
clase de 5º grado, el primer día de clase iniciaba diciendo a los niños una
mentira: miraba a sus estudiantes y les decía que a todos los quería por
igual. Pero eso no era posible, pues uno nunca llega a quererlos el primer
día. En esta oportunidad, ahí en la primera fila, desparramado sobre su
asiento, estaba un niño llamado Andrés, Andrés Sarmiento.
La maestra Merceditas había observado a Andrés de tiempo atrás, desde el año
anterior y había notado que él no jugaba muy bien con otros niños, su ropa
estaba descosida y constantemente había que recordarle que bebía darse un
buen baño. El niño comenzaba a ser un tanto desagradable y perdía los
estribos con él.
En el colegio donde Merceditas enseñaba le requerían revisar el seguimiento
de cada niño. Ella dejó el historial de Andrés para el final. Cuando lo
revisó, se llevó una gran sorpresa. La profesora de primero escribió:
“Andrés es un niño muy brillante con una sonrisa sin igual; hace su trabajo
de una manera ordenada y tiene buenos modales... es ejemplo para la clase y
un placer tenerlo cerca.”
Su profesora de segundo escribió: “Andrés es un excelente estudiante, se
lleva muy bien con sus compañeros, pero se nota preocupado porque su madre
tiene una enfermedad incurable y el ambiente en su casa no es nada fácil,
parece que el padre mantiene relaciones con otra mujer y está a punto de
perder el empleo. Afortunadamente, por la situación, Andrés no tiene
hermanos.”
La profesora de tercero escribió: “su madre ha muerto, ha sido muy duro para
él, trata de hacer su mejor esfuerzo, pero su padre no muestra mucho interés
y el ambiente en su casa le afectará si no se toman ciertas medidas; al
parecer esta al cuidado de una tía hermana de su mamá”.
Su profesora de 4º escribió: “Andrés se encuentra atrasado con respecto a
sus compañeros y no muestra mucho interés en la escuela. No tiene muchos
amigos y en ocasiones duerme en clase; estamos averiguando porque todo
indica que Andrés trabaja porque su papá lo obliga.”
Ahora la profesora “Merceditas” se había dado cuenta del problema y estaba
apenada consigo misma, comenzó a sentirse peor cuando el día menos pensado,
Andrés le entrega una carta envuelta en un pedazo de papel cualquiera, le
cuenta que ella era la persona que lo había tratado con afecto después de la
muerte de su madre; con un dibujo bastante expresivo y sobre todo con buena
ortografía, notándose el esmero que había puesto al escribirla y elaborarla.
Merceditas desde ese momento dejó de enseñarles a sus estudiantes
aritmética, a leer y a escribir, en lugar de eso, comenzó a educar a los
niños y niñas. La profesora “Merceditas” puso aún más atención especial en
Andrés conforme empezó a trabajar con él, su cerebro empezó a revivir;
mientras más lo apoyaba él respondía más rápido.
Para el final de año escolar Andrés se había convertido en uno de los niños
mas aplicados de la clase. Andrés después de terminar el grado con la
profesora Merceditas no perdía oportunidad para acercarse a ella y
agradecerle el tiempo y la dedicación causados por el afecto que ella le
había brindado cuando se encontraba sólo y desorientado.
Luz Patricia Torres
Docente de preescolar – Jornada de la mañana
IED Roberto Velandia – Sede Roberto Velandia
Mosquera – Cundinamarca
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Michael
Con esos ojitos alegres y su inocente sonrisa, con trece años, mide apenas
uno treinta, su contextura es de un niño normal. Que gracioso, su padrastro
lo matriculó en Febrero y quizá por dificultades o carencias solo aparece
hasta el mes de marzo, porque en Visión Mundial me solicitaron un cupo, al
enterarme de la identificación del niño comprobé no solo que había sido de
los primeros matriculados, sino que en varias oportunidades llamé para
ubicarlo pero no logré comunicarme. Fue bien recibido y durante varios meses
asistió sin uniforme, pero eso es lo de menos, se le gestionó y con un
pantalón que su mamá adecuó, en el mes de mayo llegó vestido de azul y su
camisa blanca; sus pequeños zapatos siempre bien lustrados los calza con
medias de diferentes colores.
En una reunión de padres de familia, en el mes de Junio pude conocer a la
mamita, muy bonita por cierto, pero con lágrimas en sus ojos me comentó que
Michael permanecía la mayor parte del tiempo en la calle y de vez en cuando
no asistía a la escuela, me interesé mucho más por él, siempre conversamos
de sus intereses y me cuenta que cuida un pato que le regalaron, al que
alimenta y cuida; que vive con la mamita, el padrastro y un hermano mayor;
que cursó cuatro primeros en una escuela oficial de Madrid y no pudo
aprender a leer. Como es natural la mami estaba preocupada, lo llevó a un
colegio privado en la localidad de Funza, donde estudió durante medio año y
aprendió a silabear y escribir con una letra diminuta y poco legible.
Académicamente ese era el nivel de Michael y en cuanto a su grado de
escolaridad no había aprobado ningún curso. El contacto con la familia es de
forma indirecta, solo recibo pequeños mensajes del niño quien me dice con
satisfacción que la mami le afirma que él está leyendo más rápido, nunca los
veo porque están trabajando pero se que se interesan por Michael porque
siempre llega con su saquito azul y su camisa blanca muy planchada, hecho
que me revela la presencia y el acompañamiento de la familia en las
actividades propuestas en la escuela: l Talleres de lectura y escritura que
realizo a diario con los niños poniendo en práctica algunas de las
estrategias propuestas por Fundalectura como hacer resúmenes sugeridos en
las lecturas de Solé, escribir cartas, cuentos breves, mediante una frase
introductoria, desarrollando su imaginación; elaboración de recetas que ven
preparar en sus casas o que copian de un cartón de gelatina, maicena etc.
Actualmente, el niño asiste con regularidad a la escuela y aunque trabaja
con lentitud, se percibe buena voluntad, no se distrae con la frecuencia con
que lo hacía al iniciar este año. Ha mejorado la letra, participa a diario
en las lecturas y cuando escucha comprende porque sus opiniones son
acertadas, el proyecto lector le ha cambiado la calle por los textos,
siempre me cuenta que ha leído en casa y se acerca para que lo escuche y le
apruebe que lee de corrido y mayor número de palabras en menos tiempo,
mientras los demás elaboran trabajos o actividades, lo acompaño y me vibra
el corazón y quisiera tenerlo recargado contra mi hombro o llevarlo de la
mano, le hago indicaciones de la manera como puede avanzar en la lectura y
siempre acompaña sus opiniones de una sincera y abierta sonrisa y repite:
“profe, ya leo más rápido” y en verdad ya silabea menos y está cada vez mas
seguro y contento, lo cual me genera una sensación de satisfacción inmensa
porque la lectura beneficia a quién logra encaminarse por ese sendero, el
ejemplo proporciona enormes resultados.
Los frutos que se cosecharán serán grandes porque les permitirá en el futuro
realizarse profesionalmente, participar en diferentes actividades con mayor
éxito y tendrán facilidad para expresarse por escrito y de manera oral con
mucha propiedad, argumentando, proponiendo, defendiendo sus puntos de vista…
Como Michael, otros pequeños han avanzado y de verdad que sorprenden porque
son niños que presentan dificultades de aprendizaje, pero que en realidad lo
único que les hace falta es la motivación y materiales para seguir
avanzando. Michael y todos los demás requieren de un acompañamiento y un
seguimiento mientras se sientan seguros y tomen conciencia de que ese puede
ser un camino que les permite aprender, compartir, soñar crear, recrear, La
lectura sensibiliza, nos hace más humanos, mejores personas, mejores amigos,
buenos trabajadores , nos da el saber y eso nos facilita el hacer.
Elvinia Beltrán Loreto
Aceleración-Jornada Mañana.
Colegio Serrezuela
Sede Roberto Velandia
Mosquera – Cundinamarca
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Cuando se atribuyen valores
Maicol tenía apenas siete años cuando llegó al curso de segundo. Un curso
especialmente problemático, con un alto índice de violencia. Tenía problemas
del lenguaje, no escribía ni leía, pero noté que sabía hacer cálculos
matemáticos aunque no consignara nada en su cuaderno.
Así como algunas personas ante situaciones tensas: hablar en público,
responder exámenes etc. se ponen nerviosas y tiemblan, sudan, se enrojecen,
presentan un tic, la tartamudez, por lo general responde a esta clase de
estímulos bloqueadores en la laringe, es otra forma en que se somatiza el
problema. Ya en situaciones patológicas se puede pensar en la herencia, en
causas físicas o psicológicas, pero no era el caso de Maicol, porque cuando
hablaba en privado con sus compañeros, su tartamudez disminuía, lo que
indicaba que se trataba de una situación manejable por ser circunstancial.
Desde el comienzo mostró una actitud hostil y encontró el nicho propio para
dar rienda suelta a su actitud pendenciera, pues en el salón había otros
tres matones:
Uno de nueve años, hijo de una mujer que robaba bicicletas y fue sentenciada
a cuatro años de prisión en el Buen Pastor, el otro de trece, estaba en un
programa de rehabilitación para menores infractores porque había apuñalado a
un niño del barrio donde residía, otro de nueve años al parecer hijo de un
sicario, sobre él no tenía confirmación, sólo los niños contaban. Ninguno de
los tres sabía leer ni escribir pero estaban en el curso segundo, quizá por
las edades. Los acogí con la esperanza de que adelantarían, jamás pasó por
mi mente bajarlos de nivel, confiaba en que tenían el desarrollo intelectual
requerido para adquirir y anclar nuevos conocimientos.
Maicol vivía con el padrastro y la mamá. Ella había perdido la fe en que su
hijo avanzaría académicamente, no había podido hacer mucho por ayudarle en
su problema de tartamudez. Yo estaba a la expectativa de cómo podía realizar
una intervención de ayuda para que superara su problema. A la vez tenía que
hacer frente a los problemas de violencia que día a día se presentaban con
ellos dentro de la Institución.
No fue una tarea fácil controlar los episodios de violencia, recurrí a la
música, al encuentro con los padres, pero ellos mismos eran malos ejemplos
para sus hijos y estos aprovechaban la falta de autoridad para permanecer en
su actitud.
En lo académico fueron avanzando porque los valoraba positivamente, les
atribuía capacidades que sabía estaban listos para desarrollar, los cuatro
competían por ser los mejores del grupo.
En el caso específico de Maicol proyecté sobre él una actitud de confianza
en sus habilidades matemáticas. Elaboré una cartelera en la que semanalmente
inscribía a los calculadores, asignándoles una posición según sus aciertos.
Se trataba de un método que encontré en un libro acerca de cómo despertar el
interés de los estudiantes por la matemática: En frascos de vidrio
transparente, en los que se podía observar echaba granos (fríjoles,
garbanzos etc.), eran de diferente tamaño, le pedía a los estudiantes que
los observaran y me dijeran: ¿Cuántos fríjoles calculas que hay en el
frasco? Y tomaba nota de la respuesta de cada uno. El que se aproximara más
iba ocupando los primeros puestos.
Maicol y sus compañeros ocupaban los primeros lugares, esto hizo que se
interesaran por consignar los problemas de matemática y así empezaron a
utilizar cada vez más los cuadernos.
Para mejorar la lecto-escritura en todos los estudiantes del curso segundo,
decidí que las quejas las anotaran en trozos de papel que les tenía en una
caja, al final de la jornada las leía y se entusiasmaban tanto con el método
que mejoraron sus destrezas en lectura y escritura, lo mismo que en
composición, fue una estrategia que compartí con todas las compañeras del
proyecto PALABRARIO y que les dio muy buenos resultados a quienes la
implantaron. Maicol y sus compañeros utilizaron el método porque tenían
mucho qué decir. También adelantaron en ciencias naturales y sociales y
obviamente en castellano, fue un año muy satisfactorio.
En el aspecto académico hubo éxito pero no en el de convivencia, en esta se
llegó al límite de tener que llevarlos a la policía para que recibieran una
amonestación seria y consideraran si era conveniente continuar con su
conducta inadecuada y amenazante para la institución, el de trece años se
retiró, así los otros quedaron sin mentor y mejoraron algo hasta que el año
terminó.
La mamá de Maicol estaba muy emocionada al recibir el boletín de final de
año. También lo estaba yo.
Aída Soto Bernal
Grado Primero
Institución: Juan Luis Londoño de la Cuesta
Mosquera – Cundinamarca
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